Entre la locura y la normalidad, que en el fondo son lo mismo, existe un estado intermedio: se llama "ser diferente". Y la gente cada vez tiene mas miedo a ser diferente...

Between madness and normality, which basically are the same, there is an intermediate state: it is called "being different". And people increasingly have more fear of being different ... (Paulo Coelho)

08 marzo 2008

La mujer más grande del mundo...


Dicen que detrás de todo gran hombre, se esconde una gran mujer… nunca ha dicho la frase que detrás de ellas inclusive se esconden hombres cuya grandeza es sólo aparente, pero ese es tema para otra vuelta, jeje.
He conocido muchísimas mujeres, unas maravillosas, otras que dejaron de serlo pero no perdieron su aparente grandeza. Sin embargo, todas, todas ellas me han acompañado, me han marcado, me han moldeado, me han asistido o me han sostenido en cada paso por la vida…
Creo que todos tenemos grandes mujeres que nos han marcado la vida… la pregunta entonces sería ¿qué es lo que define a un mujer? Podría ser su voz chillona, sus ovarios, la locura pre menstrual, jeje, la fuerza, la resistencia, el inconmensurable amor. No importa Eva y el legado maldito que nos dejó, el chiste preparado para echarle la culpa a una mujer por los males ocurridos, no importan las histerias, las despechadas ni los chismes. Lo que define a una mujer trasciende las definiciones físicas y académicas, porque ellas ocupan tantas estaciones en la vida de una persona, y dejan tanto equipaje lleno de sensaciones y sentimientos, que sus características ascenderían a miles.
Suelo pensar que la mujer más grande del mundo es mi mamá, aunque se lo he dicho pocas veces porque con el tiempo nos han separado las divergencias, y barreras de silencio que rompemos con chistes desenfrenados que nos llevan a llorar de la risa. Su mano fue un alivio incomparable toda mi vida: cortaba el llanto más profundo, la histeria más fuerte, la ira más grande, el dolor más solitario. Su abrazo siempre me rescató, de cada abismo tan infinito que me resultaba imposible ver que me sobrepasaba y me alejaba. Me enseñó algunos de sus errores más graves y me ayudó a nunca cometerlos, y me empujó, me soltó para liberar mis alas y hacerlas fuertes con el roce del viento. Puso mi primer libro con su voz en mis oídos, me llevó de la mano y me hizo “socia” de la biblioteca de mi pueblo, a los 8 años, y desató esta tormenta de palabras que de vez en cuando me abraza y me permite contar verdades que nunca pretenden ser absolutas.
Mi mamá tiene una voz chillona cuando se enoja, un amor inconmensurable, los ojos más cálidos y tristes del mundo, muchos sueños latentes y pocos vividos, el pelo rojizo como los suelos del norte, la piel trigueña como el salvado que tanto le gusta y una curiosidad sanamente envidiable que la han hecho crecer y nos ha hecho crecer sin cesar. Ella puede abrazarte con un solo toque de su mano, y decirte que todo va a estar muy bien.
Mis amigas, que me siguen en cada locura que se me ocurre, que repiten “zorra”, “gato”, “miau”, “acrrr”, “zorrísima”, y otras tantas irreproducibles palabras, a esas mismas que lloran mis lágrimas y ríen mis risas, que entienden y sienten cuando mi corazón se ha desgarrado y me consuelan con sus palabras o sus miradas, que me escriben cuando me encama la faringitis, jeje, que me cubren, o me incitan a nuevas aventuras… y a esas otras que son como mis mamás sustitutas, mis mamuchas fuera de casa, las que me hacen sentir dentro de casa aún lejos de ella… feliz día a ellas también…
A mis compañeras de ruta, a esas que de vez en cuando me escriben un mail para saludarme, o comentarme algo sobre la última barbaridad que escribí, a esas que visito una vez cada tanto porqie nunca me dan los tiempos, a esas que me sonríen como siempre después de mucho tiempo, a las que me abrazan con la misma sinceridad siempre, feliz día…
Y a todas las mujeres del mundo, que hacen mejor la vida de otras personas, feliz día… a todas las que acunaron dulces capullos en su vientre, o algún día volverán su vientre cuna, a las que luchan una y otra vez y resisten, y sobreviven, a las que son amigas, son profesionales, son madres, son amas de casa, y no se cansan, y tienen un problema y se le abalanzan con fuerza, a las que ven un obstáculo y tiran a la mierda el maletín y se vuelven a poner las zapatillas y lo saltan… a todas juntas y cada una por separada, que constituyen “la mujer más grande del mundo” feliz día, y que sea maravilloso…

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